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Se plantearán esta la pregunta
aquellas personas que buscan una vivienda junto a la costa y
no conocen sus diferentes zonas, o, aún
conociéndolas, no sienten una inclinación especial
por una determinada.
Islas Canarias
Es el
destino turístico internacional por excelencia del
territorio español. Sin embargo, a efectos de
inversión en segunda residencia, la distancia a la
península lo convierte en una opción tan minoritaria
para el comprador nacional que se excluye de este
análisis.
La
costa cantábrica y atlántica norte
Como es
sabido, es la más bella de la península y es una
alternativa que siempre ha tenido sus incondicionales desde
comienzos del siglo pasado.
Su especial climatología permite el disfrute en
verano con temperaturas envidiables pero juega en su
contra el resto de las estaciones del año. Las temperaturas medias
anuales de sus aguas no son cómodas para el baño.
Sus mareas y su oleaje oceánico las hace ideales
para el surf pero incómodas para el disfrute
tranquilo de otros deportes náuticos. Por el
contrario, su gastronomía y sus impresionantes
paisajes colocan a la costa cantábrica en una situación privilegiada.
Es una costa con cierta uniformidad urbanística. La
proximidad de la cordillera cantábrica que discurre
paralela al mar, desde Ribadeo, hasta
Hendaya, los grandes desarrollos
industriales costeros, y su alta densidad de población
permanente, condiciona su desarrollo turístico
residencial. No obstante, en los últimos años el
norte está viviendo un fuerte aumento de la
construcción de segundas residencias, sobre todo en Asturias y Cantabria,
con la mirada puesta principalmente en el comprador
potencial de Madrid.
La costa atlántica sur
Se
extiende desde Algeciras a Ayamonte, frontera con
Portugal, parte de ella en la provincia de Cádiz y
el resto en la provincia de Huelva. Comparte sus
características oceánicas con la costa cantábrica
pero goza de una climatología mucho más benigna. No
hay una gran cordillera próxima a la
costa que constriña la superficie urbanizable y las
zonas de alta implantación industrial están bastante
localizadas junto a las ciudades de Cádiz y Huelva.
Su desarrollo turístico residencial es comedido pero
sigue en aumento con algunos proyectos en línea con
las nuevas tendencias. Sin embargo, la distancia que
la separa de las poblaciones importantes de la mitad
norte peninsular contribuye a ralentizar su
desarrollo.
El Mediterráneo
No es casual que sea el primer
destino residencial vacacional, español y europeo.
Su magnífico clima permite su disfrute en casi todas
las épocas del año y la temperatura de sus aguas
junto con la ausencia de mareas perceptibles lo
hacen ideal para el baño y para los deportes
náuticos.
Puede hacerse una clara distinción entre las islas y
la costa peninsular
Las
Islas Baleares
Es un tradicional
destino turístico hotelero, que también ha
experimentado un gran crecimiento en cuanto a su
oferta de vivienda vacacional y permanente que ha
sido especialmente acaparada por compradores
extranjeros. Para ellos, el traslado en avión desde
sus países de origen es igualmente obligatorio para
llegar a las islas y a la costa península por lo que
pueden decidir entre ambas sin problemas.
Las escasas disponibilidades de suelo urbanizable en las
Baleares las convierte en un destino bastante
selectivo, hasta el extremo de que actualmente en
la isla de Ibiza, el desarrollo urbanístico en cuanto a segunda
residencia está prácticamente detenido.
La costa mediterránea
peninsular
Es la opción más extendida entre los compradores
nacionales y europeos, en consonancia con los casi
1.700 km de longitud entre el Cabo de Creus y el
Estrecho de Gibraltar. Su accesibilidad por
transporte terrestre la hace preferible para la
mayoría de los compradores nacionales.
Distintas zonas de la costa mediterránea peninsular
presentan diferencias en cuanto a su desarrollo
turístico y su situación urbanística.
De norte a sur, las provincia más desarrolladas son Gerona, Barcelona,
Valencia, Alicante y Málaga. En una posición
intermedia se encuentran Tarragona, Castellón,
Granada y Cádiz. Las de menor desarrollo turístico y
con menor número de segundas residencias construidas
son las provincias de Murcia y Almería.
Ahora bien, dentro de cada una de todas estas
provincias, también existen zonas de alto y de bajo
desarrollo urbanístico
Surge entonces la pregunta:
¿Cuál de las dos opciones es mejor para mi
inversión y su disfrute?
Un entorno muy
desarrollado en cuanto a segunda residencia trae
consigo más población en los períodos vacacionales,
más industria turística, más establecimientos de
ocio, etc., pero también un estilo residencial más
antiguo y anárquico, permitido por la "disciplina" urbanística de los años 60-70-80.
Este modelo urbanístico puede resultar ahora
bastante agobiante.
Por el contrario una zona de ligero desarrollo
urbanístico en la actualidad, cuando las exigencias
urbanísticas y medioambientales de la Administración
son mucho más estrictas, asegurará una menor
densidad constructiva, un planteamiento moderno de
las urbanizaciones y, en definitiva, un entorno
futuro mucho más habitable.
Así pues, la segunda opción es la que aquí se
considera más acertada. Es la preferida por el
comprador extranjero, y la que cada vez gana más
adeptos entre los compradores nacionales.
La mayoría de las promociones de segunda
residencia ofrecidas en la web
inmoahorro.com
se encuadran en provincias o zonas de desarrollo
urbanístico contenido y de gran futuro en cuanto a la inversión.
A continuación se dan más datos sobre dos de las
zonas principales:
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El caso peculiar de Murcia - Costa Cálida |
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Salvo en áreas
concretas,
en los
municipios de Mazarrón y Águilas, y en La Manga del Mar Menor (franja de
tierra que separa el Mediterráneo del Mar Menor),
donde se concentra la mayor densidad de población
residencial vacacional, la provincia de Murcia en general está
poco desarrollada turísticamente.
Por eso hay dos grandes zonas de enorme potencial
futuro situadas al oeste del Mar Menor y al norte
del Golf de Mazarrón.
De las dos, la que actualmente presenta
un mayor número de proyectos en
ejecución es la primera.
El oeste del Mar Menor
Es una extensa zona
con dos características
geográficas peculiares. La primera de ellas es que
se trata de una de las pocas áreas costeras
mediterráneas en que la cadena montañosa paralela
más próxima se
encuentra a una distancia media de 40 km. La segunda es que las aguas que
la bañan, excepto en su parte
mas septentrional, son las del Mar Menor.
Así, entre el macizo montañoso formado
por las sierras de Carrascoy, del Puerto, de los
Villares y de Columbares, y la orilla del Mar
Menor, se extiende un terreno ligerísimamente
ondulado (salvo las alturas aisladas del Cabezo
Gordo y el Carmolí, ya junto a la costa) cubierto de
interminables cultivos y con pequeñas poblaciones
dispersas.
Sobre esta gran extensión, virgen hasta el año 2002
en cuanto a vivienda vacacional se refiere, están
proyectados un buen número de grandes urbanizaciones
del estilo más moderno, algunas de las cuales están
prácticamente construidas y en breve estarán
habitadas.
Más información sobre el área del Mar
Menor >
¿Hacia
una Florida europea?
Aunque
se trata, sin duda, de una comparación
pretenciosa, salvando las lógicas
distancias, sobre todo en cuanto a
dimensiones y localización, existen
algunas similitudes entre ambas
regiones, sobre todo en lo referente al
concepto urbanístico.
Ser la región que se desarrolla más
tarde tiene algunas ventajas porque se
aprende de los errores cometidos en
otras y se juega la baza de la
modernidad. Esto lo han comprendido muy
bien tanto el gobierno de la comunidad
como los principales promotores de la
región que han apostado por grandes
resorts basados en el estilo vigente en
la costa de Florida.
En consecuencia, el Gobierno de la Región
de Murcia ha puesto gran interés en la
vivienda unifamiliar, ha impuesto
severas restricciones a la altura de las
viviendas plurifamiliares y al
porcentaje de edificabilidad y ha
apostado claramente por la modernidad,
los abundantes servicios, las
instalaciones deportivas y el desarrollo
de campos de golf. A este respecto, el
gobierno central ya tiene aprobada la
construcción de 40 campos en Murcia, la
mayoría de los cuales está ligado a las
propias urbanizaciones. |
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El caso particular
del tramo oeste de la Costa del Sol |
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La costa de Málaga es
una de las provincias de más alto desarrollo
turístico residencial en su conjunto. Es un verdadero mosaico
de estilos residenciales: edificaciones en altura que
crecieron alrededor de pueblos de pescadores como Fuengirola o Torremolinos, urbanizaciones de lujo a
lo largo del tramo de costa próximo a Marbella,
urbanización de la zona montañosa interior, etc.
Es un destino turístico de fama internacional, con
la mayor concentración de campos de golf de Europa y
con una amplia oferta de ocio y servicios muy
consolidada.
No obstante, la Costa del Sol cuenta todavía con zonas desarrollo
ligero y con gran potencial futuro, como es el
tramo oeste comprendido entre Estepona y el límite con la
provincia de Cádiz. |
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